19/3/2011

RELACIÓN AMO ESCLAVO

Son muchas las consideraciones que nos llevan al análisis de dicha relación, porque en ella encajan las relaciones particulares, hasta las relaciones entre naciones. Inicio recordando, un poco la cultura Griega de los años 500 a C; por ser ahí donde considero que se daba una clara distinción entre amo y esclavo. En dicha sociedad, la división de clases era simple: los hombres libres que tenían propiedades, los esclavos y los extranjeros; de ellos, únicamente los primeros podían deliberar sobre los asuntos de la polis o ciudad, por la sencilla razón de ser los dueños de tierras y de todo tipo de propiedad. Los esclavos eran comprados casi como quien compra un animal para su servicio, con la gran diferencia de ser tratados con dignidad; ellos deberían trabajar para el amo, mientras éste, se la pasaba atendiendo sus asuntos o discutiendo en el ágora (plaza pública) sobre las leyes y todo lo concerniente a la vida pública. Recuerdo una anécdota que le pasa al filósofo presocrático Tales de Mileto. Él, por ir viendo el firmamento en una noche estrellada, no se fija en donde pisa y cae en un agujero, algunos dicen que era una letrina, le pide ayuda a una esclava y ésta, riéndose de él le dice: “Pobre Tales, por ir viendo hacia arriba, no ves donde pisas”. Lo que se puede ver de dicho hecho es, que la relación amo-esclavo en Grecia estaba muy matizada, el esclavo era visto como un miembro más de la familia y cumplía su función de trabajar para el amo sin ser maltratado, como se dio la esclavitud con la raza negra, donde ahí sí, eran tratados como animales o peor aún.

El filósofo alemán Hegel (1770-1831) retoma la relación amo-esclavo y la amplia, al decir que dicha relación está inmersa en todas las relaciones personales. Sin embargo, en mi caso muy personal, considero que fue el filósofo Aristóteles (384-322 a C.) el primero en hablar de la relación amo-esclavo al decir que “Unos nacieron para mandar y otros para obedecer”, quien manda es el amo y quien obedece y trabaja es el esclavo. Para algunos críticos, ésta relación estaba destinada a perpetuar, sobre todo tiempo y espacio, la relación amo-esclavo, por ello la consideran peyorativa e injusta, independientemente de todo, el estudio de la historia nos demuestra su perpetuación hasta la actualidad, únicamente se cambian sus formas; trabajador-patrón, dueño de la producción-obrero; etc. Por lo menos debemos buscar que quien manda sea el mejor para mitigar los efectos de la relación amo-esclavo.

Ahora, pasemos al análisis de la relación amo-esclavo en la actualidad. En las familias se nos acostumbra e impone la relación padres-hijos y la superioridad del primero, que se instaura como amo sobre los segundos, que se reconocen como dependientes y tiene la obligación de la obediencia y el trabajo conjunto para el desarrollo familiar, hasta que los hijos logran la separación del ceno familiar y buscan la implementación de otra relación, si no, completamente idéntica, muchas veces, muy similar. Esto nos conduce a la relación entre las parejas. Es difícil lograr noviazgos libres de la relación amo-esclavo; la pugna es constante para ver quién de ellos logra dominar al otro, este conflicto está latente hasta que uno de ellos da el brazo a torcer y se define como dominado bajo un dominante (Son pocos los noviazgos y las familias que logran separarse de dicha relación)



En el aspecto público se deja ver claramente la relación de mando y obediencia. Los gobernantes son quienes dirigen la vida de los súbditos, éstos deben acatar las normas dictadas por los gobiernos, de lo contrario, son acreedores de sanciones. Insisto, de nuevo: el gobernante debería ser el más sabio y justo para que tenga las herramientas, teórico-prácticas, de conducir la vida de los súbditos, por el camino del bien común.

Retomando, un poco más de la teoría hegeliana, sobre la relación amo-esclavo, es posible ampliar más el tema. Como sabemos el papel del amo es el mandar, sin embargo, quien realiza la acción es el esclavo, por ello, es éste el principal trasformador de la naturaleza, por ser quien imprime el movimiento de transformación a la materia; de ahí que Hegel diga que el trabajo es cultura, ya que gracias al trabajo se da el cambio natural y las creaciones del hombre. Ahora, la liberación de uno implica la liberación de ambos: que el amo mande y a la vez, sepa trabajar y obedecer, para que sea participe eficiente de la cultura; aunque a decir verdad, éste momento histórico, es muy difícil de lograr por la cultura tan arraigada que poseemos y los intereses tan fuertes que existe en aquellos que se instauran como amos. De ahí que veamos, que los amos cuando el esclavo se revela, se molesten y busquen, por cualquier medio, la forma de continuar perpetuando su dominio. La nación poderosa explota a las naciones menos fuertes y busca los medios de impedir su desarrollo para evitar se instaure como nación-amo.

En conclusión, la relación amo-esclavo continua patente, únicamente las formas de darse son las variables que dan la diferencia entre las pasadas y las presentes. Además, dicha relación amo-esclavo, es una de las causantes de tantas injusticias y desigualdades en el mundo. El amo siempre querrá ser amo y el esclavo deseará salir de su esclavitud, proporcionándose una lucha constante entre ambos y complejos de inferioridad e impotencia en los dominados; decir que pronto lograremos trascender la relación amo-esclavo, es decir una mentira demasiada optimista, es necesario iniciar desde las bases, para crear las condiciones necesarias, mismas que vayan minimizándola.

Enrrique Díaz Cárdenas



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada